Joker

Joker Foto de Mandarinaparlante

Joker
Foto de Mandarinaparlante

Me vienes fascinando desde mi más tierna infancia, bufón. Carne de carcajada, truhán, tus ágiles artimañas te preceden.

Huracán de colores, morada oculta de la extraña diversión para mentes que, por muy refinadas que se tornasen en su molde, no podrían seguirte del todo. Héroe de los pícaros, los marginales, los hediondos a pie de calle, de quienes aprendiste maña y truco.

Arlequín sofisticado, discurso anhelado, imagen descoyuntada, risa maliciosa, cascabel en mano, tintineo en la cabeza, voltereta alborotada, polvo de arroz. Las risas retumban en los muros del averno. Eres tan oscuro y tan brillante que la indiferencia no se encuentra entre tus virtudes. Ármate de pentagramas y, al mirarlos por encima del hombro, serás juglar. Vivaz brillo de pupila, estás vivo, y vivos haces sentir a quienes escuchan tus locas ocurrencias. Tu exterior entretiene, entre risas, a los débiles de pensamiento, mientras que tu ironía los apuñala, sin que ellos sean conscientes. Al mismo tiempo, al ritmo de los acordes de tu laúd. Tú lo sabes, ellos no.

Figura enigmática, fascinación vestida de rombos, ¡cuánto tiempo te he buscado! Por cuántos callejones te he seguido, por cuántos siglos llevo oyendo tu voz.

Te plasmaron en carta. La carta salvaje, un naipe especial, con poder de transformar tu camaleónico ser en cualquier otro. Contigo la jugada se salva. Blanco o rojo, traes el rescate. Tus acrobacias se aclaman, hilarantes, en una mano. Guasón, juerguista, tu aparición hace sentir fuerte a quien te pesca. Pero eres tan valioso como peligroso.

Te llamaron también loco en otras bazas, a ti que desafías nuevos terrenos, con tu hatillo al hombro, recorriendo mundo en busca de nuevas aventuras. Todo es un juego, y en el juego moras, desafiando a cada autoridad. Después de todo, inmenso es el mundo, inmensa es tu casa. Atraes el imprevisto, al personaje irreverente. Eres fuego y con fuego te representan.

Y yo, pobre mortal, en una trasnochada jornada me encuentro en un andén de metro, pisando un suelo poblado de cartas de baraja, tiradas sin conciencia, esparcidas por toda la largura del cemento. Decido coger una que estaba boca abajo, y no podía ser de otra manera: te encontré nuevamente. ¿Qué posibilidades había? 2 de 54. Felicidad absoluta, me acompañas aún, desde hace tantos años. Eres el comodín que me recuerda el camino abierto, las infinitas opciones. Pero en el dibujo no estás tú, el de siempre: hay un señor con sombrero y un pájaro con sombrero también, mirándose antes de echar a volar. Me reconozco en esa imagen. Mi loco cuerdo amigo, eres y somos un 22.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Joker

  1. Mª José dijo:

    Muy bueno !!! Juegas con el lenguaje, revoloteas….. y haces que el lector revolotee contigo. Beatriz tienes que seguir con esto y hacer mas cosas.
    Abrazos
    Mjosé

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s